Equilibrio

Equilibrio
"Me dejo fluir,buscando el equilibrio. Entre la resistencia y el miedo, el deseo y la voluntad"

lunes, 28 de enero de 2013

SOMBRA DE AUSENCIA

Ingeniería y lenguaje
 ningún horizonte nos protege de la nocturnidad.  
Aunque
Hagamos un puente que atraviese
el territorio tenebroso. 

Tu llama es un himno
quema la diáfana estructura. 
Yo conjugo las sombras, 
cuando la noche me moja los pies.


Estoy esperando una simple razón 
o la  dialéctica de mi locura:
 ahora que aprendimos a ignorar
en este mapa de tiempo.
Lo único que nos separa 
es el límite 
de dos estados totalitarios: 
los celos y el amor.


Entonces buscaría un lugar para habitarte
entre pulsiones y silencio.
Me desarmaría frente a tus ojos 
extranjero
y te diría que sí
en una inútil afirmación potencial.

Pero no pasará.

Ahora
 esta isla es sólo para mí.
Connotaciones de otras batallas
matarán el sentido sin disparar una sola bala,
porque el discurso está cargado de veneno.
No te duermas en los jardines
no desafíes la fortaleza,
la lógica de la victoria es saber
que aun los enemigos merecen la paz.



jueves, 24 de enero de 2013

FLASHBACK

   Son las seis y media de la mañana , antes de que la alarma suene ya se activó mi alarma interna. Es curioso, pienso como se nos in-corporan los sonidos, las voces, el rumor de la lluvia a ese instante presente cuando hay que cruzar el umbral del sueño y abrir la puerta a lo cotidiano.  Antes de las batallas maritales;  incluso el sonido del teléfono pasaba al escenario de lo onírico. Sí, una llamada de alguien que no conocía -como en casi todos los sueños- una charla confusa en una lengua extraña, sin sentidos precisos y el flujo inconsciente seguía su curso en su teatro interno, sin querer dejar asomar mi conciencia a la realidad.  La "sintropía perfecta", reflexiono, porque a pesar de la tendencia a la destrucción de esa realidad paralela tan conocida del durmiente, de alguna manera el cerebro se las arregla para que el sueño continúe, no hay caos sino un cierto orden arbitrario de la mente. Qué hermosa sensación. 
  Ahora frente al espejo, juego con el pensamiento referente a  este objeto, una vez escribí en la otra Zona, cuando era Claudia, " frente al espejo cuelgo las piedras negras en el perímetro vacilante del escote, y pienso que a veces el amor pide palabras porque el cuerpo es un poema silencioso".
Sí, creo que la "indiferencia" a la prosa me viene de ahí, de sentirme un poco en un ensayo de farsa, con mis sobrevivientes de  lo cotidiano.
 Es inevitable que se filtre lo real y lo vulgar aquí. Y las metáforas se escapan, aunque para compensar el Indio me cante himnos sagrados en esas  letras que me comen la cabeza. "El lujo es vulgaridad", seguro pero no encuentro  la genialidad de los que se oponen al lujo, o la exquisitez..me parece que hay una exquisita vulgaridad, para no ser injusta. 
  Pero en fin hay que salir del espejo, salir de la imagen, salir de la representación. Llegar a las noches y aquí lo temporal no cuenta, en la memoria es  difícil hacer escenas, o enmascararme para enfrentar a todos esos personajes. Los objetos persecutorios, se adueñan de la oscuridad, y la trasferencia es total. La mujer que me habita llora, en la noche no es más que una niña que se culpa, porque el amor tenía que ser  "para siempre", y no te podés negar. Desobedecer el mandato tiene su precio y el costo más alto es el emocional.  
Me despierto por fin, sueños dentro del sueño, los efectos ceden, vuelvo a atisbar ese reflejo de felicidad en todos los espejos, donde ya no hay culpable, sino mi cuerpo en el silencio de esta libertad. Ahora llega y se queda a mi lado, el ángel de la soledad, sueña y baila por sus penas y también por mí y por vos.
Lejos de los extraños presagios del destino, pienso que lo mejor de la vida es saber que un día hasta el dolor nos abandona.

martes, 22 de enero de 2013

POZOS SIGNIFICANTES



Los nombres son sentencias de las cosas. Fuertes como la sangre, entre mil noches porvenir.
Se me llena de tormentas la boca y el corazón, este rayo esparcido, mezcla latidos de aguacero tibio en el candor del verano. 

Te digo que hace tiempo que me cuesta escribir, es un horror. Parece que las palabras se repiten, se secan  infinitamente, en su significado, tan insignificantes-significantes. 
Ahora deseo, con una ansiedad que se parece a la obsesión, ese fulgor trémulo de los conceptos del amor que nunca escribiré.
 A veces creo que me parezco a una torre andante de Babel, donde todas las lenguas que oigo se confunden. 
   Vos también te confundís en este soliloquio profético.
 Te podés imaginar: ¿Quién puede construir en arquitecturas caóticas un edificio para alcanzar el cielo que queremos habitar?...
¿O sobrevivir a los días sin salida en las ciudades condenadas?. 
Aquí los ángeles no llegan, cuando alguien se quiere salvar. 
Lo peor es que ahora no tenemos ya, ni esa pequeña libertad de pecar y perdonarnos, hemos perdido ese gesto de solidaridad o de necesidad, no lo sé. 
Dame de beber.  Diosa de la Lengua.
 Dulce Samaritana. Traeme en tus cántaros nuevos, poemas suaves como una Herencia de agua. No importa de dónde soy, de dónde viene ese torrente lírico.
 Sólo quiero beber una palabra que me abra la garganta, 
o una promesa que me navegue los ojos, 
entre las estrellas llenas de noche.
Saciar mi sed, poesía: Río  de eternidad. 

lunes, 14 de enero de 2013

TIEMPOS

Escribí mi tesis
sin pensar en teorías .
Sólo fui rasgos, configuración del yo, la intro-visión,
o el sitio donde mejor se acomode el Ser  amenazado. 

Allí me quedé hasta disolver el miedo, 
entre palabras demasiados claras. 
¿Me darás, ahora,
entre tantas escenas temidas, 
un reflejo de sentimiento,
tu transparente opacidad? 
¿Ese dolor que antes fue mío?...
 ¿O guardaremos en la memoria, 
las voces agobiadas en la fuerza
de esa lengua brutal? 
Mitad maldita , mitad sagrada, 
impune: deseo y sueño 
entre las frases inesperadas.
No se sabe cuándo
vas a encontrarte con la inclemencia, 
ser una sombra 
cruzar los túneles del lenguaje
que no tienen historia - como en la antigua edad-.

Ya sabés que  algunos caminos no conducen al Amor, 

sino hacia ese laberinto,
 de tu garganta llena de plegarias.
Allí podemos dejar latir la mitología del corazón, abrazarnos frente a la huida de los pájaros

 que ignoran el perfume del viento, 
 esta nube de soledad donde me encuentro
y sé que sin querer 
te pierdo.